
Carcasa de acero: típicamente hecha de acero de bajo carbono laminado y soldado para cumplir con estándares como AS/NZS 1579 o ASTM A53. Determina la clasificación de presión de la tubería.
Forro interno: Hecho de mortero de cemento. El mortero se distribuye uniformemente en la pared interna de la tubería mediante un proceso de pulverización centrífuga. El contacto entre el cemento y el acero crea un altamente alcalino.
Medio ambiente (pH aproximadamente 12-13), formando una película de pasivación en la superficie del acero, evitando así la corrosión.
Recubrimiento externo: para evitar la oxidación en la carcasa de acero, se aplican típicamente los siguientes recubrimientos: betún, epoxi, Sintakote (comúnmente utilizado en las normas australianas).
Métodos de conexión:
Juntas soldadas, juntas con bridas, juntas de anillo de goma.

